Quiénes somos
Miñicari es una plataforma híbrida cultural–comercial con base en Baja California Sur.
Operamos como un espacio estructurado de desarrollo para productos hechos a mano e iniciativas culturales que conectan territorio, identidad y valor contemporáneo.
Aunque el desarrollo de producto es central, también colaboramos con artesanos, artistas, guías culturales, creadores audiovisuales e instituciones educativas que fortalecen la presencia cultural y la calidad visual de la región.
- No somos una organización sin fines de lucro
- ni un marketplace masivo
- somos una plataforma de desarrollo con criterios claros.
Somos una plataforma cultural que eleva la producción y la expresión creativa a través del refinamiento, la estrategia y una diferenciación con propósito.
Por qué existimos
En México existe talento técnico extraordinario en artesanos y creadores independientes, pero muchas veces permanece dentro de dinámicas económicas poco valorizadas.
Al mismo tiempo, muchos proyectos innovan desde la escasez — materiales reciclados, recursos limitados, infraestructura mínima — sin una estructura que permita posicionarlos en mercados de mayor valor.
Miñicari surge para cerrar esa brecha a través del desarrollo de producto, la mejora técnica y una estrategia de posicionamiento a largo plazo.
El reto no es el talento.
Es la estructura.
Qué desarrollamos
Miñicari impulsa trabajo refinado, original y difícil de replicar.
Nuestra estructura contempla distintos niveles de desarrollo:
• Líneas accesibles con diseño sólido y buena ejecución
• Colecciones estándar refinadas
• Piezas premium con mayor complejidad técnica
• Obras únicas de alto valor con materiales nobles
Independientemente del nivel de precio, cada pieza debe cumplir tres principios:
- Calidad.
- Originalidad.
- Identidad.
No producimos moda rápida ni repetición sin evolución.
Desarrollamos trabajo intencional.
Fase uno: producción abierta con dirección
Actualmente Miñicari se encuentra en su primera fase de desarrollo
En esta etapa recibimos artesanos y creadores con producción ya establecida, incluso si la mayor parte de su catálogo no está directamente vinculada a Baja California Sur.
El contenido cultural no es obligatorio en la totalidad del trabajo.
Sin embargo, la colaboración implica un compromiso medible: al menos entre 10% y 15% de la producción deberá desarrollarse dentro de la narrativa de Miñicari — ya sea a través de inspiración territorial, contexto cultural, abastecimiento responsable o evolución técnica alineada con la plataforma
El resto de la producción puede mantener su estilo propio, moderno, abstracto o independiente, siempre que cumpla con estándares de calidad, originalidad y sostenibilidad.
Miñicari no busca uniformar estilos.
Busca compromiso real con el crecimiento
Laboratorio de crecimiento
Miñicari trabaja por fases.
- Prototipamos.
- Probamos.
- Refinamos.
Algunas colaboraciones se centran en producto artesanal.
Otras pueden involucrar espacios educativos, guías culturales, documentadores visuales o artistas que desarrollen narrativas responsables del territorio.
El objetivo es la evolución sostenida: no solo de los objetos, sino de la manera en que la identidad regional se posiciona con valor real.
El crecimiento es intencional, no accidental.
La Fundadora
Miñicari fue fundada por Alejandra Mata, diseñadora y emprendedora mexicana radicada en Baja California Sur.
Su trabajo comenzó desde la escasez material, transformando metales reciclados y elementos descartados en piezas refinadas mediante experimentación y producción independiente.
A partir de su experiencia directa en el mercado, identificó la brecha entre el trabajo hecho a mano y su posicionamiento en segmentos de mayor valor.
Miñicari nace como respuesta a esa brecha.
Se construye desde la práctica, no desde la teoría.
Territorio y pensamiento circular
Con base en Baja California Sur, Miñicari explora el uso responsable de materiales locales y recursos subutilizados.
Desde metales reciclados hasta insumos regionales que suelen desecharse, el objetivo es transformar lo descartado en valor estructurado mediante diseño, refinamiento y colaboración.
La sostenibilidad no es estética.
Es operativa.
Miñicari es una plataforma de diseño cultural construida para el desarrollo a largo plazo.
Desde el territorio.
Para el largo plazo.




